Ana Luisa Gómez y familia

Las cosas no se olvidan por ser muy malas o por ser muy buenas, conocí la institución a través de la enfermedad de mi madre. Nos sentimos seres humanos en sus manos... no se olvidará jamás, que el paciente tiene nombre, no es designado por el numero se su habitación, parece que es prohibido trabajar con mal genio, con problemas de salud, etc. (parece que los dejan en casa). Mil y mil gracias por sus atenciones y que Dios los bendiga.